
Robo de carga en México: el mapa del riesgo cambia y Bajío gana terreno
, por Puerto Carguero Logistics, 12 Tiempo mínimo de lectura

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Robo de carga en México 2026: conoce cómo cambia el mapa de riesgo, qué regiones concentran más incidentes y qué deben considerar las empresas.
El robo al autotransporte de carga mantiene una fuerte concentración en México, pero algo está cambiando: mientras los registros nacionales muestran una reducción de los casos, el riesgo se está desplazando entre regiones y corredores estratégicos. Puebla, Estado de México, Guanajuato y San Luis Potosí aparecen entre los territorios que requieren mayor atención.
Para las empresas que mueven mercancías por carretera en México, saber dónde ocurrió un robo ayer ya no es suficiente. La pregunta relevante es dónde se está concentrando el riesgo ahora y cómo está cambiando.
Los datos disponibles en 2026 muestran precisamente esa transformación. Por un lado, las cifras oficiales apuntan a una reducción del robo al autotransporte a escala nacional. Por otro, información del sector privado revela una mayor participación del Bajío y mantiene al Centro del país como el principal foco de atención.

El resultado es un mapa de riesgo más dinámico, en el que la seguridad de una operación depende cada vez menos de identificar simplemente un "estado peligroso" y más de analizar corredores, horarios, puntos de detención, mercancía transportada y condiciones específicas de cada ruta.
Menos robos a nivel nacional, pero el problema continúa
De acuerdo con información presentada por el Gobierno de México, entre enero y junio de 2026 se registraron 2,519 robos al autotransporte, frente a 3,126 durante el mismo periodo de 2025. Esto representa una reducción de aproximadamente 19.4%.
Fuente: Gobierno de México – información presentada el 11 de agosto de 2026
La disminución es relevante, pero no significa que el riesgo haya desaparecido, una reducción nacional puede coexistir con un incremento de exposición en determinados corredores. Y es ahí donde el análisis geográfico cobra importancia.
Puebla y Estado de México destacan en las cifras oficiales
Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), en el ranking de robo a transportista por cada 100 mil habitantes correspondiente a enero de 2026, elaborado con información del SESNSP, Puebla ocupó el primer lugar nacional, con una tasa de 1.6.
Le siguieron:
El promedio nacional se situó en 0.3.
Fuente oficial: Secretaría Ejecutiva del Sistema Estatal de Seguridad Pública de Guanajuato – Incidencia Delictiva, enero de 2026
El Bajío gana participación en el mapa del robo de carga
De acuerdo con información de Overhaul correspondiente al segundo trimestre de 2026, el Centro concentró 46% de los incidentes, mientras que el Bajío alcanzó 31%.

El dato resulta especialmente relevante porque el Centro habría reducido su participación desde 54% hasta 46%, mientras que el Bajío avanzó de 26% a 31%.
Es decir, casi ocho de cada diez incidentes registrados en esa base se concentraron entre ambas regiones.
Fuente sectorial: Info-Transportes – análisis de robo de carga del segundo trimestre de 2026
Más que estados peligrosos: hay que mirar los corredores
Pensar únicamente en estados puede ocultar diferencias enormes dentro de una misma entidad. Un transportista no está expuesto de igual manera durante toda una ruta.
La investigación científica realizada específicamente sobre el robo carretero en México ya ha señalado que existen múltiples variables que influyen en el riesgo, por lo que conocerlas permite diseñar mejores evaluaciones y esquemas de seguridad (De la Torre et al., 2013).
Investigaciones cuantitativas posteriores coinciden: la región, el tipo de ubicación, el modus operandi y la categoría de producto transportado se encuentran entre los factores relevantes para explicar el riesgo de robo de carga (Liang et al., 2022).
Cinco carreteras que merecen especial atención
Los datos sectoriales del segundo trimestre de 2026 identifican cinco corredores que concentraron conjuntamente 48% de los robos de productos agropecuarios registrados:
México–Veracruz (150D), Querétaro–León (45D), Amozoc–Perote (140D), La Tinaja–Minatitlán (145D) y Atlacomulco–Zapotlanejo (15D).
Esto ayuda a entender por qué Puebla, Veracruz y el Bajío aparecen repetidamente en los análisis.

El lugar y el momento de una parada también importan
El riesgo tampoco desaparece cuando el vehículo deja de circular.
La literatura internacional sobre robo de carga ha encontrado una fuerte relación entre los incidentes y las condiciones de estacionamiento. Un estudio basado en registros de TAPA encontró que 97% de los ataques ocurridos durante una parada en la muestra analizada tuvieron lugar en estacionamientos no seguros (Ekwall & Lantz, 2015).
La evidencia más reciente también apunta a una evolución del delito: además del robo físico tradicional, las cadenas de suministro enfrentan esquemas cada vez más sofisticados que incorporan fraude y herramientas digitales, lo que obliga a combinar seguridad física con mecanismos de verificación y monitoreo (Klopott, 2025).
Por eso una estrategia moderna de prevención debería preguntarse no sólo por dónde viajará la unidad, sino también dónde se detendrá, durante cuánto tiempo, qué transporta y en qué horario recorrerá cada tramo.
¿Qué significa este cambio para las empresas?
El panorama de 2026 deja una conclusión importante: gestionar el robo de carga únicamente mediante listas históricas de zonas peligrosas puede ser insuficiente.
Si el riesgo cambia de región, carretera y modalidad, los protocolos también tienen que hacerlo.
Para transportistas, operadores logísticos, generadores de carga y responsables de seguridad patrimonial, esto implica combinar información histórica con monitoreo operativo: evaluar rutas y horarios antes de cada viaje, definir zonas autorizadas de parada, revisar periódicamente los hotspots, segmentar protocolos según el valor y tipo de mercancía y establecer procedimientos claros ante desvíos o detenciones no programadas.
El riesgo está bajando, pero también se está moviendo
Las cifras nacionales ofrecen una señal positiva: el robo al autotransporte registra una reducción durante 2026.
Pero para quienes administran una cadena de suministro, el promedio nacional cuenta sólo una parte de la historia.
Puebla y Estado de México continúan destacando en los indicadores oficiales; Guanajuato y el Bajío adquieren mayor peso en los registros privados; y corredores que conectan el Centro, Golfo y Bajío siguen concentrando una parte importante de los incidentes.
La pregunta, entonces, ya no debería ser simplemente “¿cuáles son los estados con más robos de carga?”
La pregunta que puede prevenir una pérdida es mucho más precisa:
¿Qué combinación de ruta, tramo, horario, parada y mercancía concentra hoy el mayor riesgo para mi operación?
Porque en seguridad logística, conocer el mapa es importante. Entender cómo está cambiando puede marcar la diferencia.